jueves, 28 de septiembre de 2017

la Música en la Prehistoria. paleolítico y neolítico



1.- La música en la Prehistoria

Se llama Prehistoria a ese periodo de la evolución humana en el que no tenemos
documentos o testimonios escritos y para su estudio necesitamos los conocimientos que nos
aportan ciencias como la Arqueología, Antropología, etc.
Mediante el estudio de los restos arqueológicos, y de los pueblos que aún hoy, viven de
forma similar a como vivían nuestros antepasados, y que no han tenido contacto con los
pueblos más desarrollados, con la civilización, podemos deducir cómo eran , cómo vivían,
cómo era la música que producían, etc.

1.1.- Paleolítico.

Desde sus orígenes, la humanidad seguramente ya usaba la música. En principio las
canciones y las danzas primitivas debieron ser una imitación de la naturaleza. Imitando los
sonidos de su entorno o bailando y disfrazándose como los animales, probablemente el ser
humano podía acercarse a la caza con mayor facilidad.
El ser humano paleolítico era cazador y recolector, seguía a las manadas de animales
y buscaba lugares cálidos para recoger los frutos del bosque, es decir era nómada, cambiaba
constantemente el lugar donde vivía. Para acercarse a los animales y cazarlos con facilidad
se disfrazaba con pieles, se pintaba e imitaba con la voz e instrumentos sus sonidos y sus
gestos. Esta imitación de los sonidos de la naturaleza podría ser la primera manifestación
musical del ser humano. Sería muy rica en ritmo y en timbres pero pobre en melodía.
Al considerar la naturaleza como algo mágico, la música que facilitaba acercarse a
ella tendría esa misma condición, pronto la música poseyó esa cualidad, así realizando ritos
con danzas y música antes de la caza y pintando a los animales en las cuevas se podría
poseer el espíritu, el alma del animal y sería fácil cazarlo.
Los instrumentos que utilizarían serían de pequeño tamaño, el “equipaje” de las
tribus cazadoras era bastante escaso a causa de su condición nómada. Se han encontrado
instrumentos de percusión sobre todo, también pequeñas flautas hechas de hueso que
podían producir uno o más sonidos. En esta época el ser humano utilizaba el arco para la
caza que sería posiblemente el antepasado de los instrumentos de cuerda.

1.2.- Neolítico.

El Neolítico es el periodo en el que el hombre pasa de un sistema de vida basado en
la recolección y la caza, a otro basado en el cultivo de la tierra y la crianza de animales.
Esto supone el asentamiento en poblados más o menos organizados y el abandono
progresivo de la vida nómada. La organización social debía estar basada en la comunicación
entre sus habitantes y la música fue un medio importante, como lo es en todos los colectivos
humanos, de expresión individual y social.
Los ritos funerarios tuvieron especial relieve, y en ellos la música sobre todo vocal
debió tener un lugar destacado. Con la nueva economía agrícola y ganadera surgieron
nuevas concepciones religiosas, basadas en la creencia de dioses como fuerzas
sobrenaturales que dominaban a la naturaleza y al ser humano y para obtener sus favores se
realizarían rituales, acompañados de música y danza.
La música estaría presente en todas las actividades tanto profanas como religiosas.
Los instrumentos que se usarían serían tanto de cuerda, como de viento muy rudimentarios,
así como de percusión (el dominio de la cerámica permitió crear unos resonadores hasta
entonces desconocidos).


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Música,lenguaje sonoro. Musicogramas.Oido y onda.

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MUSICA

Se podría definir la musicalidad como la capacidad para crear e interpretar música de forma imaginativa, sensible y en ocasiones original.
Si se profundiza un poco más en esta definición, cabría decir que no es sólo cuestión de creación e
interpretación (hechos incuestionables), sino que primeramente debe aplicarse a la capacidad para
relacionarse con el fenómeno musical, sin la necesidad de ejecutar ningún otro acto musical ulterior, más que el disfrute y mediana comprensión de la AUDICIÓN MUSICAL. Como dijo Aaron Copland, "si se quiere entender mejor la música, lo más importante que se puede hacer es escucharla" (COPLAND, 1985: 23).
Siempre se le da más importancia al sentido de la vista, cuando al parecer los sordos experimentan mayor separación con el mundo que los ciegos. Cuidamos más el órgano de la vista que el oído, sin tener en cuenta que es un órgano muy delicado al que pueden dañar los índices tan elevados de contaminación acústica que sufrimos en la actualidad y que puede provocar daños irreparables.
La mayoría de la población tiene ciertas aptitudes musicales en la medida que poseen suficiente
discriminación tonal para percibir una línea melódica y después reproducirla (menos del 10 % de la
población son sordos). El gran problema, es el alto porcentaje de incultura musical del que se resiente la sociedad occidental. Y probablemente no sea por desgana o falta de interés, sino por esta "cultura" de la no-cultura artística en la que estamos inmersos, y que parece improbable (que no imposible) desviar de rumbo. La situación es grave pero no desesperada.
Una de las primeras bases del sistema de trabajo ORFF es que todos somos musicales y que con trabajo continuado, todo el mundo puede desarrollar alguna percepción del ritmo, de las alturas y las formas musicales. Cualquier sentimiento de inferioridad suele ser injustificado, producto de nuestros propios complejos, dudas y falta de hábitos.
Cuando se le pide a alguien que cante, es muy típico escuchar respuestas como "no tengo oído", "no sirvo para esto", "no soy nada musical". Podría ser que no lo haya intentado nunca o no lo haya hecho con el suficiente interés; posiblemente, no estaba dentro de sus prioridades o de las de las personas encargadas de su formación académica y personal.
Evidentemente, tener a priori estas cualidades facilita la tarea, pero no es garantía de resultados positivos.
No vale de nada contar con el mejor instrumental si no sabemos cómo utilizarlo provechosamente.
Ser musical, no es demostrar que se es capaz de imitar una canción segundos después de haberla
Revista Electrónica de LEEME
http://musica.rediris.es/leeme 1escuchado una sola vez, reconociendo la altura absoluta de las notas que la componen; o que se puede interpretar en un instrumento las melodías de la película que acabas de ver en el cine. No hay que desmerecer esta capacidad, pero es posible que estos dones casi acrobáticos no expresen necesariamente una auténtica comprensión musical.
El oyente, claro está, ha de ser capaz de reconocer una melodía cada vez que la oiga; ha de poder
relacionar lo que se oye en un momento dado con el conjunto total de la audición, puesto que la música se desarrolla en el tiempo. Ha de buscar un equilibrio entre los tres tipos de audición que menciona Copland:
encontrar un punto intermedio entre la mera audición pasiva de la música ambiental, camuflada como
activa en perjuicio de nuestros intereses, y la escucha puramente musical, analítica, en la que invertimos demasiada energía en aprehender las estructuras musicales y la cohesión de todos los elementos, que en la propia música. Para ello, el oyente necesita de toda su atención.
En palabras de Maneveau, "hay que enseñar y aprender a escuchar para oír y entender la música, pero
es también enseñando a escucharla y entenderla como se cultivan las capacidades de escucha en
general […]. Enseñar a escuchar es una tarea que sobrepasa la finalidad artística para situarse a un
nivel de una ampliación y extensión de las relaciones humanas. Oír música es en primer lugar oír al
mundo, es decir, oír y escuchar al otro. Enseñar a escuchar plenamente la música puede llevar a una
mejor comunicación con nuestros semejantes" (MANEVEAU, 1993: 268-271)
No se propone la adquisición de habilidades y destrezas propias de un virtuoso. Se pretende un
acercamiento a la música de tal forma que ésta no deje impasible al oyente, sino que provoque una
respuesta emocional, del tipo que sea. Es educar el oído, abrirlo a un más amplio campo de vibraciones, formar en una educación abierta y activa al mismo tiempo, insistiendo en no esperar lo determinado, sino precisamente encontrar la sorpresa, de modo que no exista una reacción premeditada e impuesta por el medio externo a priori.
Se trata de poder llegar a un mayor grado de disfrute ante la audición de cualquier tipo de música, exento de erudiciones, que, como se ha dicho, nos puedan llevar a una comprensión analítica de la música, en detrimento de una respuesta espontánea a la percepción del estímulo musical; no abogo por una incultura musical, sino por una formación accesible para todos, más de los que muchos creen poder alcanzar para sí mismos u ofrecer a otros.
Para Martenot, "ser músico es disponer de unas facultades de receptividad que permiten a todos los
aspectos del ser entrar en resonancia con las vibraciones sonoras y con el mensaje del que éstas no son
más que el soporte" (MARTENOT1993:32).
El compositor, el intérprete, el auditor... cualquiera que sea la relación con el fenómeno sonoro, pretende e implica una escucha activa, en la que el proceso de OÍR se transforme en ESCUCHAR mediante la
relación de conceptos, la memoria y el análisis (más o menos complejo) del fenómeno musical.
El profesor de instrumento dice al alumno: "Escucha qué es lo que tocas, piensa qué quieres hacer,
transmitir y búscalo. La única forma de hacerlo es escucharte". Cuando la clase entera canta una obra
coral, se les dice: "Escuchaos todos, escúchate a ti y a tu compañero. Si quieres hacer música y que suene a música, os tenéis que escuchar". Al poner una audición pedimos a nuestros alumnos que la escuchen, es decir, no sólo que oigan los sonidos que allí aparecen sino que intenten centrar su atención para poder comprender medianamente las complejas relaciones sonoras que se suceden o superponen. Es importante que intenten ver qué sucede y qué sienten durante y tras la audición, si es que son capaces de expresarlo con palabras, ya que no siempre es posible, ni siquiera necesario. Sólo escuchando serán capaces de criticar cualquier tipo de música; puede que incluso a la música que oyen en casa, en los bares o centros comerciales le presten más atención de la habitual y se sorprendan.
En una línea kantiana, el objeto de la educación es desarrollar toda la perfección de que es capaz el
individuo. 

El oído y la onda.Audición
EL LENGUAJE SONORO
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Test interactivo
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Operar con fracciones.Conmutativa,asociativa,neutro y opuesto

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Operar con fracciones

Propiedades de la suma 

Conmutativa: El orden de los sumandos no cambia el resultado:



Asociativa: Cuando hay varios sumandos se pueden agrupar en cualquier orden:




Elemento neutro: Cualquier fracción sumada con cero da la misma fracción. (Ten en cuenta que
0 = 0/1 = 0/2 = 0/3 = ...)


Elemento opuesto: Dada una fracción cualquiera existe otra (su opuesta) que sumada con ella da cero:






Propiedades del producto 

Conmutativa: El orden de los factores no cambia el resultado:


Asociativa: Cuando hay varios factores se pueden agrupar en cualquier orden:

Elemento neutro: Cualquier fracción multiplicada por uno da la misma fracción.

Elemento inverso: Dada una fracción cualquiera (excepto las de numerador igual a cero) existe otra
(su inversa) que multiplicada con ella da uno:
La inversa de una fracción se obtiene intercambiando el numerador con el denominador, por ejemplo, la inversa de 2/3 es 3/2. Si el numerador es cero, la fracción no tiene inversa.
  



 Distributiva: Cuando se multiplica una fracción por una suma de fracciones se puede multiplicar la
fracción por cada sumando y realizar la suma después:
 La propiedad contraria de la propiedad distributiva es sacar factor común. Esta propiedad
consiste en que cuando hay varios sumandos y todos ellos van multiplicados por un mismo factor,
se puede hacer primero la suma de esos sumandos y multiplicar el resultado por el factor.


martes, 26 de septiembre de 2017

Porcentajes.Aumentos y disminuciones porcentuales.Calculo cantidad inicial y final.Interés bancario.Notación científica

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Porcentajes

  • Para hallar un tanto por ciento de una cantidad, se expresa el tanto por ciento en forma decimal y se multiplica por él.
16% de  5000  es  5000   . 0,16  = 800
  • Para hallar qué tanto por ciento representa una cantidad, a, respecto a un total,C, se efectúa a/C  . 100.
Aumentos / disminuciones porcentuales

El número por el que hay que multiplicar la cantidad inicial para obtener la cantidad final se llama índice de variación.
En aumentos porcentuales, el índice de variación es 1 más el aumento porcentual expresado en forma decimal.
Para calcular el valor final, halla el índice de variación y multiplícalo por la cantidad inicial: VALOR FINAL= VALOR INICIAL + ÍNDICE VARIACIÓN.
Nevera rebaja:
620  €   rebaja   40%
   Precio final  :  620  .  0,60 = 372  €
                         0,60 es la unidad menos 40 centésimas: 1- 0,40 =0,60

 Reloj  50 €     aumenta  16%
                                   50 . 1.16 = 8€

                                    Precio final: 50 + 8 =  58 €
                                   Indice de variación  1+ 0,16 = 1.16


Calculo de cantidad inicial y final 
                 PRECIO       INICIAL       1,35  >>>>>     PRECIO FINAL                                                             PRECIO       INICIAL    <<< 1,35         PRECIO FINAL 
Aumenta  su precio un 35%, a un ordenador cuesta 783 € ¿Cuánto valía antes?

Precio inicial = 783  : 1.35 = 580 €  

Ejercicios con decimales y notación científica

Videos
Razones y Proporciones-infoeduca –
Concepto de proporción –
Ejercicios de proporciones –
regla de tres simple y compuesta
Regla de Tres Simple Inversa Problema 1 –
Cómo calcular un porcentaje –
Disminución porcentuales
Interés bancario
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lunes, 25 de septiembre de 2017

Clasificación de fracciones. Ejercicios.

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Clasificación de fracciones

  • Fracciones propias
Las fracciones propias son aquellas cuyo numerador es menor que el
denominador. Su valor comprendido entre cero y uno
  • Fracciones impropias

Las fracciones impropias son aquellas cuyo numerador es mayor que el
denominador. Su valor es mayor que 1.
  • Número mixto
El número mixto o fracción mixta está compuesto de una parte entera y otra
fraccionaria.
Para pasar de número mixto a fracción impropia, se deja el mismo denominador y
el numerador es la suma del producto del entero por el denominador más el
numerador, del número mixto.

Para pasar una fracción impropia a número mixto, se divide el numerador por el
denominador. El cociente es el entero del número mixto y el resto el numerador de la  fracción, siendo el denominador el mismo.
  • Fracciones unitarias

Las fracciones unitarias tienen el numerador igual al denominador.
  • Fracciones decimales

Las fracciones decimales tienen como denominador una potencia de 10.
  • Fracciones equivalentes

Dos fracciones son equivalentes cuando el producto de extremos es igual al
producto de medios.

Ejercicios con solución
CONCEPTO DE FRACCIÓN
FRACCIONES EQUIVALENTES. FRACCIÓN IRREDUCIBLE

    
Videos
Fracciones con potencia negativa
                                               

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